84 euros, un 10 % y tres personas
La cuenta del ejemplo es corta para que se pueda repetir en una servilleta. 84 € de comida. Un 10 % de propina son 8,40 €. El total pasa a 92,40 €. Si Ana, Luis y Marta ponen la misma parte, 92,40 / 3 = 30,80 €. Nadie discute el redondeo del céntimo porque la división sale justa. Si una de las tres pone el doble, las partes son 2, 1 y 1, y la suma de partes es 4. Quien tiene 2 paga 92,40 × 2 / 4 = 46,20 €. Las otras dos pagan 23,10 € cada una. 46,20 + 23,10 + 23,10 = 92,40. La propina no se reparte aparte del total: va dentro, porque lo que se saca de la cartera es el conjunto.
En España no hay una norma que obligue a dejar un porcentaje en un bar o un restaurante. El precio del menú ya es el precio. La propina es voluntaria. Por eso el formulario no trae un «10 % recomendado» como si fuera una tarifa: el 10 % está escrito para que el ejemplo tenga un número, y se borra en un segundo si el grupo ha decidido otra cosa, o cero. Un euro fijo, en vez de un porcentaje, se elige en el interruptor de al lado. 84 € más 5 € son 89 €, y a tres partes iguales son 29,666… €, que al céntimo de esta página quedan repartidos con el redondeo de cada fila. Si la suma de las filas se va un céntimo del total por ese redondeo, el céntimo se lo queda quien pague en efectivo el último: no es una comisión escondida.
Partes desiguales sin reabrir la discusión
Las partes sirven cuando alguien no ha comido, o ha pedido el vino de la mesa, o simplemente habéis pactado que una persona invita a la mitad. No miden lo que cada plato costaba en la carta si no lo escribís así. Si de verdad queréis separar el ticket línea a línea, esta suma no lo hace: suma un total y lo parte. Llevar el ticket desglosado es otra faena, y mezclarla con una propina porcentual obliga a decidir si el 10 % se calcula sobre cada plato o sobre el total. Sobre el total es lo que hace esta página. Sobre cada plato solo coincide si todos los platos van al mismo sitio, que es el caso normal de un restaurante con un solo tipo de IVA en la cuenta.
Un menor que no paga no cuenta como parte. Se baja el número de personas o se le pone peso 0. Un peso 0 y el resto con peso hace que esa persona salga a 0 €. Si todos los pesos quedan a 0, la página reparte a partes iguales para no dividir entre cero. Es una red de seguridad, no una decisión del grupo: si veis un reparto que no habíais pactado, mirad los pesos antes de culpar a la cuenta.
Qué no entra en los 92,40 €
El cubierto, si el restaurante lo cobra, ya debería estar en los 84 €. Si no lo está, súmalo al total antes de la propina. Un descuento del local también se resta antes. No apliques el porcentaje de propina sobre un precio tachado que ya no vais a pagar. Y no conviertas la propina en un debate sobre si el servicio fue bueno: la calculadora no tiene una casilla de estrellas. Tiene una casilla de euros o de porcentaje, que es lo único que se puede sumar.
Quien pague con tarjeta y quiera dejar la propina en efectivo debe sumar igual el total, y luego separar qué parte va por el datáfono y qué parte va en monedas. La página no habla con el banco. Si el datáfono pregunta un porcentaje y ese porcentaje no es el vuestro, no lo aceptes por inercia: el 10 % de la máquina puede estar calculado sobre un total distinto del que tenéis en la cabeza, con el IVA ya incluido o con una línea de más.
Para un viaje en el que además se reparte la gasolina, la cuenta del combustible está en la calculadora de gasolina de un viaje. No la metas aquí como propina. Son dos pactos distintos y dos totales distintos. Si el grupo quiere una sola cifra de «lo de hoy», súmala tú después, con los dos resultados ya cerrados, y no vuelvas a aplicarle un porcentaje.