Antes de la cifra: si tienes derecho
La prestación contributiva pide haber cotizado por desempleo al menos 360 días en los seis años anteriores a la situación legal de desempleo, y no haberla agotado ya con esos mismos días. Un despido, un fin de contrato o un ERE suelen abrir el derecho. Una baja voluntaria, no. El alta en el paro se pide en el SEPE, en plazo, y mientras cobras hay que renovar la demanda de empleo. Esta guía no sustituye esa solicitud: sirve para que la cifra que te den no te pille de sorpresa. El cálculo numérico está en la calculadora de paro.
Los días que ya consumiste en una prestación anterior no se vuelven a contar si no has generado otros. Por eso «llevo diez años en la empresa» no siempre significa dos años de paro: cuenta lo no consumido dentro de la ventana de seis años.
Cuántos meses te corresponden
La duración va por tramos de días cotizados. Desde 360 días (un año) son 120 días de prestación, cuatro meses. Desde 540, seis meses. Desde 720, ocho meses. Desde 900, diez. Desde 1.080, un año. Desde 1.260, catorce meses. Desde 1.440, dieciséis. Desde 1.620, dieciocho. Desde 1.800, veinte. Desde 1.980, veintidós. Desde 2.160 días en adelante, el máximo: 720 días, dos años. No hay un día más por haber cotizado tres años de sobra. Si estás en el borde de un tramo, un contrato de unas semanas puede subir cuatro meses de prestación. Antes de firmar un finiquito corto, mira en qué tramo caes. La calculadora de días ayuda a contar el periodo, aunque los días cotizados oficiales son los del informe de vida laboral, no los del calendario a ojo.
La base y los porcentajes
La base reguladora es la media de las bases de cotización por contingencias profesionales de los 180 últimos días, sin las horas extra. Por eso las horas extra engordan la nómina y no el paro. Si en esos seis meses hubo meses a tiempo parcial o una baja, la media baja. Sobre esa base, los 180 primeros días de prestación se cobran al 70 % y el resto al 60 %. Hay topes según tengas hijos a cargo o no, ligados al IPREM, y un mínimo que también depende de las cargas familiares. La calculadora aplica la escala y los topes de 2026; si tu caso es parcial, el SEPE prorratea y el resultado de una calculadora de jornada completa se queda grande.
El paro tributa en el IRPF. El SEPE practica una retención pequeña que a menudo se queda corta si el resto del año tuviste sueldo. Conviene mirar la declaración estimada sumando los meses de nómina y los de prestación, no celebrar el neto del paro como si ya estuviera liquidado con Hacienda.
Lo que cobras el primer mes no es solo el paro
El mes del despido llega el finiquito: vacaciones no hechas, la parte de la paga extra y, si procede, la indemnización. La indemnización por despido, dentro de los límites legales, está exenta. El resto del finiquito, no. Gastar el finiquito como si fuera un colchón de paro es mezclar dos bolsas. El finiquito se calcula aparte, en la calculadora de finiquito, y se cobra una vez. El paro se cobra cada mes mientras dure el derecho y cumplas las obligaciones. Si el despido es disciplinario declarado improcedente, la indemnización de 33 días no alarga el paro: el paro depende de los días cotizados, no de los días de indemnización.
Cuando se acaba
Agotada la contributiva, puede existir un subsidio si cumples rentas y cargas, con una cuantía distinta y requisitos propios. No es automático y no es el 60 % de tu base. Planifica el presupuesto con el neto del paro desde el primer mes, usando la regla 50/30/20 sobre esa cifra menor, no sobre el sueldo que acabas de perder. Recortar el mes 10 duele más que recortar el mes 1. Y si estás negociando una salida, pide la vida laboral antes de firmar: el tramo de duración se decide con esos días, no con la antigüedad que recuerdas.
Dos ejemplos para situarte
Alguien con 18.000 € brutos anuales, pagas prorrateadas, tiene una base mensual de unos 1.500 € si cotizó por ese salario y no hay topes de por medio. El 70 % son 1.050 € los primeros 180 días. El 60 % son 900 € después. Con hijos a cargo los topes máximos son más altos y es más fácil cobrar el porcentaje entero. Sin hijos, un salario alto choca con el tope y la prestación no sigue subiendo aunque el bruto sí lo hiciera. Por eso dos compañeros con nóminas distintas pueden cobrar un paro parecido. La calculadora aplica el tope. No lo quites a mano si ya te lo ha aplicado ella.
La duración no sale de esos 1.500 €. Sale de los días. Con 1.080 días cotizados, doce meses de prestación. Con 1.079, todavía no has saltado al tramo siguiente: quédate en el tramo de los 900 días, que son diez meses. Esos dos meses de diferencia valen más que discutir el céntimo de la base. Mira la vida laboral, suma solo lo no consumido dentro de los seis años y localiza el tramo antes de hacer planes de un año y medio que a lo mejor son diez meses. Y descuenta, en el presupuesto, que el primer pago puede llegar con retraso respecto del finiquito: no son el mismo ingreso ni el mismo pagador.
Mientras cobras, renueva la demanda cuando toque y comunica cualquier día de trabajo, aunque sea uno. Un alta de un día que no declaras puede costarte la prestación entera, no solo ese día. Y no cuentes el paro como un sueldo para siempre: el tramo tiene fecha. El mes anterior a que se acabe, mira si cabe un subsidio y, sobre todo, baja el presupuesto a tiempo. Llegar al último pago sin haber recortado nada es la forma habitual de endeudarse justo cuando el ingreso desaparece.