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Cómo repartir los gastos de un piso compartido

El conflicto no suele ser la suma. Es el criterio. Conviene elegirlo antes de entrar, no el día que llega el recibo de la luz.

Actualizada: octubre de 2026

Primero el total, luego el criterio

Alquiler, luz, agua, gas e internet son la cuenta del piso. La comida y el ocio pueden ir aparte, y mezclarlos es la forma de discutir si alguien invita o no. La calculadora de reparto suma lo que escribas y lo parte de una de tres maneras. El ejemplo de partida —700 € de alquiler, 90 € de suministros y 30 € de internet— son 820 €. Entre dos personas, a partes iguales, 410 € cada una. Esos 700 € no son el alquiler medio de ninguna ciudad. No hay en esta guía una estadística de precios de habitación. Hay una división.

A partes iguales no mira el sueldo. Es el criterio más simple y el que menos explicaciones pide cuando las habitaciones se parecen. Según los ingresos, la cuota es proporcional al neto de cada cual. Según los días, paga más quien ha estado más días ese mes. Elegir uno y cambiarlo cada vez que a alguien le viene mal es peor que cualquiera de los tres.

Cuando los sueldos no se parecen

Si una persona cobra 2.000 € netos y la otra 1.000 €, el reparto por ingresos pone dos tercios y un tercio. Sobre 820 € son 546,67 € y 273,33 €. No es más justo por ciencia ni lo impone ninguna ley entre compañeros de piso. Es un acuerdo. Quien gana más puede preferirlo porque el porcentaje de su sueldo que se va en vivienda se parece al del otro. Quien gana menos puede preferir partes iguales porque la habitación es la misma. Las dos posturas se pueden decir en voz alta antes de firmar nada. Después, cada mes, el número ya está elegido y no se reabre porque uno haya hecho horas extra.

El neto, no el bruto, es el ingreso que cabe en esa casilla. El bruto todavía no ha pagado la Seguridad Social ni la retención. Pasar el sueldo de bruto a neto es la calculadora de sueldo neto. Usar el bruto para «parecer que aportas más» infla el peso y baja la cuota del otro. No es un criterio: es un error de casilla.

Habitaciones distintas y días fuera

Si una habitación tiene luz, escritorio y veinte metros y la otra es un interior, partir a medias el alquiler no es neutral. La calculadora no conoce los metros. Lo que podéis hacer es fijar un suplemento por la habitación buena, restarlo del total y repartir el resto con el criterio que hayáis elegido. O pactar dos precios de habitación y usar la página solo para luz e internet. Forzar un solo botón para dos problemas distintos produce un número que nadie reconoce como suyo.

Los días sirven para un mes raro: alguien se va tres semanas y habéis pactado que la luz y la comida bajan. No sirven, salvo pacto expreso, para el alquiler. El casero cobra el mes entero. Quien firma el contrato responde del total aunque sus compañeros le ingresen su parte. Usar los días para no pagar alquiler porque ha habido un puente es cambiar el contrato por una calculadora. Con 30 y 20 días, los pesos son 30/50 y 20/50, y eso está bien para la luz si así lo dijisteis. Para el alquiler, dejadlo en partes iguales y sumad las dos cuotas a mano. La página hace un criterio cada vez, a propósito.

Cómo cobrarlo sin convertir el grupo en un juzgado

Una transferencia al mes, con el concepto «alquiler marzo» o «luz marzo», deja rastro. El efectivo no. Quien adelanta el recibo no debería perseguir a los demás con capturas: el día de ingreso se acuerda una vez, unos días antes del cargo, y se respeta. Si alguien se retrasa, el problema es de tesorería del que firmó, que es exactamente el riesgo de figurar solo en el contrato. Conviene que todos lo sepan el día que entran, no el día del primer impago.

La fianza, el alta de la luz y los muebles que se compran entre todos no son un mes. Son un apunte aparte, con lo que puso cada uno, porque si alguien se va en junio la discusión no es la cuota de junio: es quién recupera qué. Esta guía no redacta ese papel. Dice que sin él la calculadora del mes no os va a salvar en la mudanza de salida.

Si la cuota no cabe en el sueldo

Cuatrocientos diez euros pueden ser razonables o imposibles según el neto. La regla 50/30/20 pone las necesidades, vivienda incluida, en la mitad del neto. Si solo la habitación se come esa mitad, el piso no cabe, por muy elegante que sea el reparto. Buscar otro criterio para que la cuota baje sin que baje el alquiler es pedirle al compañero que financie tu vivienda. A veces lo acepta. No es el funcionamiento normal de una cuenta, y no debería salir de una pantalla como si fuera el resultado correcto.

Cuando el criterio esté elegido, anotalo donde el grupo lo vea y no lo recalculéis cada mes salvo que cambie quien vive en la casa. Un compañero nuevo es un sorteo distinto: se rehacen los pesos. Un mes de siempre, con la misma gente, es el mismo número. La tranquilidad del piso compartido se parece poco a una negociación continua y mucho a una transferencia que llega el día dicho.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto pone cada uno si el piso suma 820 € y son dos?

A partes iguales, 410 €. Si se reparte por ingresos de 2.000 € y 1.000 €, 546,67 € y 273,33 €.

¿Hay que repartir según el sueldo?

No. Es un acuerdo. La ley no impone un criterio entre compañeros. Quien firma el alquiler responde frente al casero por el total.

¿Los 700 € son un alquiler medio?

No. Son un ejemplo para ver la suma. No salen de un portal ni de una estadística.

¿Un viaje de diez días baja el alquiler?

Solo si lo habéis pactado. El casero normalmente cobra el mes. Los días encajan mejor en la luz o la comida, si así lo decidís.

¿Uso el bruto o el neto para el reparto por ingresos?

El neto, lo que llega a la cuenta. El bruto todavía no ha descontado la Seguridad Social ni el IRPF.

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